Claves para desafiar las desigualdades de la vida cotidiana

Las mujeres nos hemos reivindicado. Sin embargo, encontrar el balance parece cada vez más difícil. En esta nota, te proponemos desnaturalizar a la “supermujer” para descubrir qué otras batallas nos quedan por librar.

Claves para desafiar las desigualdades de la vida cotidiana

Hoy, las mujeres logramos dejar de lado la vida puramente doméstica para tener una carrera profesional y aspiraciones laborales e intelectuales que en otras épocas resultarían utópicas. Pero, lejos de celebrarlo, pareciera que la sociedad nos castiga por ello. Por eso, vamos a exponer situaciones de desigualdad que nos atraviesan, con el fin de desnaturalizar cuestiones que nos remontan épocas pasadas.

Más responsabilidades, más corridas

Te despertás una hora antes, preparás tu desayuno, acomodás las viandas de tus hijos e hijas, si es que los tenés. Mientras manejás a la escuela pensás que tenés que comprar toallitas porque no quedaron más, sin llegar tarde al trabajo, porque hoy quedaron en reunirse con tus jefes y encima les tenés que pedir entrar una hora más tarde mañana porque hay reunión de “padres”, que en realidad es de madres, porque nunca viste un papá ahí. ¿Te describe un poco? ¿Sentís que estás corriendo todo el tiempo?

Sueldos más bajos y gastos mayores

¿Sabías que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a nivel mundial las mujeres ganamos un 27% menos que los hombres?

Según las estadísticas, en el cuarto trimestre del 2018, en Argentina la brecha salarial fue del 30%. Anualmente, en promedio, las mujeres ganaron 85 mil pesos menos que sus pares varones.

Y como si no fuera suficiente con esta desigualdad, las argentinas debemos pagar más por los mismos productos que los varones. ¿Oíste hablar alguna vez del impuesto rosa? Es un coste adicional que se le agrega a productos destinados a mujeres, que en varios casos son idénticos a los que consumen los hombres. Por ejemplo, una maquinita de afeitar “para ellas”, generalmente rosa, sale mucho más cara que una para hombres ¡Y cumplen la misma función! La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expuso que durante el 2018 las mujeres debimos pagar un 11,35% más por los mismos productos que los hombres ¡Una locura!

Por otro lado, el contexto social en el que vivimos hoy en día, nos hace utilizar medidas de seguridad que nuestros compañeros hombres no requieren, como tomar un auto en vez del transporte público para volver a casa a la noche.

La menstruación es otro factor que encarece nuestra economía. Si utilizás toallitas descartables se estima que gastarás $1924 de manera anual, mientras que las que utilizan tampones gastarán $2136 en el año. ¡Cuánta desigualdad! ¿No?

Maternidades en un mundo de hombres

Sin embargo, hay que tener en cuenta otros factores que van más allá de lo económico. Si decidiste ser madre, la licencia que tendrás será de 3 meses. La trabajadora tendrá que tomarse mínimo 30 días antes del nacimiento, dejando solo 60 días para estar con su hijo o hija. Teniendo que resolver las cuestiones de cuidado de un bebé de, como mucho, dos meses por sus propios medios al volver al trabajo. En algunos países de Europa, la licencia con goce de sueldo supera el año. En Chile sin ir más lejos, la licencia se extiende a poco más de 5 meses. Ni hablar de que la licencia de progenitores no gestantes en Argentina es de DOS DÍAS. Si, dos días.

A su vez, es importante destacar el rol que ocupa la sociedad en las maternidades y paternidades, donde la culpa es moneda corriente para quienes deciden ejercer una crianza fuera de las concepciones tradicionalistas. “¿Cómo qué vas a trabajar, si solo tiene ocho meses?” “¿Cómo le vas a dar de comer eso?” “¡Pero por favor, ponele unas medias!”. Si suena agotador leerlo, vivirlo es insoportable.

¿Cuántas veces te preguntaron en una entrevista si eras o querrías ser madre algún día? Ser mujer es también tener menos posibilidades laborales. ¡Y cuántos padres hombres trabajando sin problemas!

¡Es hora de equilibrar la balanza!

Habiendo expuesto las problemáticas de género que nos atraviesan hoy en día, queda claro que, por más que los últimos años fueron de obtención de derechos para nosotras, aún queda un largo camino por recorrer. Sin embargo, visibilizar esta lucha y ponerla en debate, es el primer paso para construir una sociedad igualitaria.

Ahora, propongo un ejercicio de reflexión. Empecemos a cuestionar todo lo impuesto. Prestemos atención a todos los ámbitos de nuestra vida ¿Te han limitado por ser mujer? ¿Hacen diferencia en tu trabajo por tu género? ¿La remuneración es la misma que la de tus colegas hombres? ¿Tu familia te cuestiona por dejar a tus hijos/as para ir a trabajar? ¿Te inculcan sentimientos de culpa por tus acciones? ¿Dejaste de hacer algo que amabas por el “qué dirán”?

¿Qué podemos hacer en el plano inmediato para combatir esta problemática?

  • ¡A no darle lugar a la opinología! Los comentarios que recibimos suelen ser sin fundamentación o conociendo muy poco nuestra realidad ¡A no escucharlos!
  • ¡Confía en vos! No hay persona que sepa cómo manejar mejor tu vida que vos misma. Estate segura de las decisiones que tomás. La persona que más te conoce sos vos.
  • ¡Reclamá por tus derechos! Si sentís que estás pasando una situación de desigualdad laboral, exponelo frente a tus jefes o al departamento de recursos humanos, en caso de tenerlo.
  • ¡No repitas el ciclo! Si estás en una situación de poder, otorgale a las mujeres que tengas a cargo las oportunidades que vos no tuviste. ¡Sé el cambio que querés para nuestra sociedad!
  • Hacé compras conscientes. Quizás no te das cuenta de que estás comprando productos con impuesto rosa, que pueden ser desde celulares hasta desodorantes.
  • En caso de que sea tu deseo, podés buscar opciones sustentables y ecológicas para la menstruación. Algunos ejemplos serían la copa menstrual, ropa interior para menstruación, o toallitas de tela. Esto ayudaría tanto a tu bolsillo como al planeta.
  • Sabé pedir ayuda cuando la precisás. A veces nos vemos sobrepasadas por las tareas cotidianas. No estás sola.
  • Hablá de estos temas con tus amigas y amigos. Será útil para desahogarte y también visibilizar injusticias.

Y sigamos adelante, que todavía falta mucho por mejorar.

TAGS: mujer, feminismo, maternidad, maternidades, paternidad, impuesto rosa, desigualdad, problemáticas de género, mujeres trabajadoras.

Por: María de la Paz Villanustre.
Estudió psicopedagogía en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Se desarrolló en clínica, escolar, contexto comunitario, niñez y adultos mayores. Es investigadora y coordinadora del proyecto de voluntariado en jardines comunitarios de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ, declarado de interés legislativo por la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Sabe hablar inglés, francés y alemán. Ilustradora y creadora de contenidos en @lapsicopé.

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